Y hay que saber separar la paja del trigo y ver bien de que cosas somos responsables. Hay culpas y culpas, no?, por ejemplo, no te podes culpar por amar, qué vas a hacer?... qué vas a hacer?, resignar ese amor?, no siempre la culpa es una buena consejera, a veces le pifia... y a veces no; a veces la culpa viene de una necesidad, de un sentimiento positivo. Reparar lo que se pueda reparar, y mirar al futuro, ese es mi consejo